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Luis

"Hago cine asumiendo todas las responsabilidades"

por Claudia Marín. M. ..........................................entrevista realizada por www.plagio.cl

Plagio conversó con este cineasta chileno que prepara el estreno de su última obra, FiestaPatria.

Con más de 20 años haciendo cine, el cineasta chileno Luis Vera se prepara para su próximo estreno, "FiestaPatria", que llegará a las salas chilenas el 26 de Abril. Inspirado en una familia que descubre los secretos guardados desde el régimen militar, la película del director de "Bastardos en el Paraíso" y de documentales como "Viola Chilensis" busca remecer los cimientos de la sociedad chilena y dar un sentido de responsabilidad social.

"En parte el cine es un negocio, pero es también un pedazo muy importante de cultura en la vida de un país", señala Vera, acusando a las nuevas generaciones de cineastas nacionales de buscar la fama sin pensar en un cine capaz de trascender y reflejar lo propio de la identidad nacional".

¿ En qué te inspiras para hacer "FiestaPatria"?

La película parte de una revisión que yo hago del Chile de hoy a partir del no esclarecimiento de un pasado que tiene que ser firme para tener un presente de verdad, para poder diseñar un proyecto futuro para Chile,para el país que queremos, y eso todavía no está claro. Tenemos que enfrentar a esa sociedad chilena con todas sus flaquezas, desde el punto de vista de la responsabilidad que yo tengo como cineasta, como hombre de cultura, como ciudadano y también como un hombre que estuvo muchos años fuera de Chile y que llega a mirar su país y a integrarse a él de la manera mas generos posible. En "Fiestapatria" hay una galería de personajes muy amplia, como hace muchos años creo que el cine chileno no tenía, un abanico de personalidades que se entrecruzan, cada uno con su presente y su pasado, en un evento fiestero que les revelará cuales son sus verdaderas capacidades, como personas, como hijos, como padres, como amantes, como amigos. Ese encuentro se produce con el pretexto de celebrar las Fiestas Patrias en un casa de campo.

¿Cuál es tu objetivo con FiestaPatria?

Desde el punto de vista material, el objetivo es hacer un retratro muy agudo del país, muy incisivo, muy vertical, cosa que ha evitado mucho el cine chileno por varios años. Nuestro cine se mueve muy bien a nivel horizontal, a nivel de géneros, pero a nivel vertical lo hace muy poco, porque existe una gran falencia de parte de los propios realizadores en la mirada vertical, por su propia incorporación a una realidad en la que son cómplices de ese modelo neoliberal a ultranza que hace que todo se convierta en un negocio, por lo tanto también el cine tiene que demostrar su peso a través de las cifras que exhiba en la taquilla. Desde el punto de vista moral, tenemos a un puñado de gente en juicio para responder por el proceso más traumático que ha vivido Chile en sus 200 años como república. La mayoría de los responsables de los peores vejámenes que se han cometido en la historia de Chile son compañeros tuyos de viaje en el metro, o cuando te sientas en un restaurant, o cuando compartes un trabajo, o una fiesta familiar como en el caso de "FiestaPatria". El país tiene que ser capaz de enfrentar esto para poder hacer una limpieza moral, de manera que los jóvenes tengan alguna posibilidad de mirarnos a los ojos y decir que fuimos capaces de sanear moralmente un país. Eso este país no lo ha hecho.

¿Y ese saneamiento moral es parte del rol del cine?

Yo no me he propuesto como plan ese rol, lo hago porque me nace hacerlo, me nace como creador hacerlo. Sería pretencioso, absurdo y hasta torpe de mi parte creer que por mis películas puedo convertirme en un referente moral, pero sí creo que nuestro cine, no todo, pero alguno al menos, puede ser un referente de lo que está ocurriendo en nuestra sociedad. Y "FiestaPatria" no es sólo un "drama político", estamos hablando de relaciones interpersonales de profunda complejidad que muestran como una chica trata de responder y que se le responda cuál es el origen que ella tiene, a partir de estímulos que ponen en duda la constitución misma de esa familia. Es un drama humano absolutamente. Por eso "FiestaPatria" pudo presentarse en la sección Cine en Construcción del Festival de San Sebastián, un festival pesado, que no hace concesiones al lobby, sino que analiza no sólo la importancia que una película tiene para el país de donde viene, sino también la relevancia que puede tener para el cine internacional. Tener el tremendo respaldo que significa ganarse un premio importante en San Sebastián, hizo que me conectara de nuevo con el mundo para entender que la película sí tenía un valor importante, que sí estoy hablando de temas que son bien escuchados por un público que ve y escucha no sólo aquello que quisiera ver y escuchar.

Pero sabiendo que en Chile es posible que no sean temas que se quieren ver...

Lo que ocurre es que yo tengo muy claro en mi vida que no quiero ser ni millonario a través del cine, ni tampoco famoso, sino que quiero vivir de lo que hago y ser reconocido por lo que hago. Y es una forma de expresarme, una necesidad, porque tengo una relación muy intensa con la sociedad en que vivo. No tiene nada que ver con cálculos para satisfacer a determinada audencia para obtener a cambio mucho dinero o mucha fama. Hago cine asumiendo todas las responsabilidades que eso significa, lo cual no me lleva en absoluto a falterle el respeto al público, pero lo hago para un público que quiere ver y participar de la propuesta que yo le estoy haciendo. No me interesa un espectador masivo que vaya al cine mientras come pop corn y conversa con su vecino de asiento. Eso hace que yo me meta en este tipo de temas sin temor a que la película no coseche toda la cantidad de espectadores que esperan los distribuidores o los exhibidores. Yo entiendo que en parte el cine es un negocio, pero es también un pedazo uy importante de cultura en la vida de un país.

¿Crees que los nuevos directores chilenos ven el cine como un negocio?

En general, sí, lamentablemente. Yo he estado con las nuevas generaciones de cineastas en paneles, donde hemos conversado abiertamente, y a mí me miran con una cierta desconfianza como si yo estuviera tratando de ideologizar esto y de pedirles responsabilidades por las películas hacen. Me miran como diciendo “este gallo de qué época viene”. En el marco de la libertad que nos costó duramente conseguir me parece de puta madre que ellos hagan las películas que se les antojen, pero tú esa libertad también tienes que hacerla coherente a la visión que tengas de ti mismo en relación al mundo, a la época y a la sociedad que vives. En general hay una especie de nomeimportismo y de búsqueda en géneros que puede significar un camino hacia el éxito taquillero, un camino que va a tentarlos a dar la espalda a las cosas más importantes y que finalmente no va a trascender. Hacer una película es un esfuerzo muy grande como para decir “denme fondos para hacer la película que a mí se me ocurra”. Necesitamos una política cinematográfica, como la tienen Argentina, Brasil, México, Cuba, Francia, Suecia, Italia, España. Tenemos que hacer películas que tengan que ver con nuestra memoria, que den cuenta de nuestra identidad, que tengan que ver con lo nuestro.

¿Cómo elegiste al elenco de “FiestaPatria”?

Tengo por ejemplo a Rosita Ramírez, que fue el símbolo de “La Negra Ester” por años y que hoy representa a los sectores más pujantes por llevar hasta las últimas consecuencias el teatro callejero, con Fernando Larraín, que representa la otra fase, el sitcom. Y sin embargo, son capaces de hacerse compatibles desde el punto de vista de la interpretación, hacia personajes que deben representar cada uno algún espectro de la sociedad chilena de hoy. El cine sigue siendo un arte de emoción por excelencia, entonces me preocupé de hacer un diseño de elenco que tuviera esas características, de gran amplitud en lo que iban a hacer en este encuentro familiar en que 30 personajes permanentemente están en cuadro.

¿Y por qué Adela Secall en el rol protagónico?

Sentí que Adela tenía el registro dentro del contexto de la película que podía mezclar la inocencia, el hacerse la lesa y una cuota de voluptuosidad sexual y erótica que yo necesitaba en el potencial que Macarena tiene en la película. El personaje es de una niña muy protegida, pero muy impulsiva desde el punto de vista sexual sobre todo. Está en la flor de su descubrimiento, entonces lo que quiere ella es pasarse todo el día tirando con su novio y si es posible en cualquier lugar, y esas características de sensualidad Adela las tenía, pero también tenía lo otro. Hay una carga erótica importante en la película a partir de esta relación de los personajes con sus vidas y con la vida de los otros, y por eso antes que todos descubrieran a la Kathy Kowalesko con su tremendo potencial de cuarentona sex symbol yo la tenía desnuda en la cama con Patricio Contreras. Ella es la hermanastra de Macarena y tiene un rollo súper feo con su padre, porque la separación sus padres se produce en los momentos en que la madre de ella no acepta lo que el padre está haciendo, porque el padre está trabajando en el servicio de inteligencia del régimen

¿Cuáles son tus expectativas para el estreno de “FiestaPatria”?

Tengo expectativas de provocar una atención y reflexión y que haya consecuencias con la película, a nivel de público y a nivel de sociedad chilena, con cuatro sustantivos básicos: la justicia, el perdón, la verdad y el olvido. De lo que se trata es de sanear a la sociedad chilena a partir de que sepamos realmente dónde estamos parados, con quién comemos, con quién trabajamos, con quién estudiamos. Son miles los responsables de tantos delitos que están blanqueados por la sociedad chilena actual. Yo no digo que hay que fusilarlos, pero sí hay que saber que este acuerdo de silencio entre víctimas y victimarios tiene un costo, y es que cualquiera que hable de esto, como el caso mío con “FiestaPatria”, que es señalada como una película que quiere volver al pasado, que reabre heridas y que vuelve a tocar el mismo tema, porque es mentira, no se ha tocado tantas veces el mismo tema, menos por el cine chileno. Sobran dedos de la mano para decir cuántas películas han tocado este tema en los últimos 20 años. Esta película viene a desordenar, viene a poner en duda el orden establecido, a cuestionar el sistema establecido.

¿Crees que es el momento de hacer una película como ésta?

Ahora es cuando estas películas son imprescindibles. Los alemanes recién ven en “La Caída”, con una perspectiva de tres o cuatro generaciones, que el brazo derecho de Hitler es capaz de convencer a su mujer de que envenene uno a uno a sus hijos… Todos los símbolos detrás de eso van mucho más allá de esta cosa terrible pero anecdótica de que una madre mate a sus hijos. Allí hay una metáfora mucho mayor, de una madre patria que es capaz de asesinar a sus hijos en beneficio de una ideología. Bueno, Chile lo hizo, Chile asesinó a sus hijos. Esas metáforas alguna vez hay que hacerlas, pero no alguna vez de aquí a 50 años, sino ahora.